Archivo de febrero de 2010
Durante largos meses fuimos los habitantes sedientos de una ciudad de fuego; hoy en cambio, la tarde olía a lluvia.
Todos reímos y corrímos a casa.
Al instante, el trueno cayó con la primera gota, y empezó a llover.
Esta mañana fuí al parque a caminar un rato y empecé a desandar un trayecto circular y ovalado, con muchos árboles verdes pero también con algunos a medio morir. No ha llovido.
La hierba ha cedido a las pisadas de los corredores, y las enredaderas alrededor de los árboles parecen culebras disecadas. El verano es ardiente.
La mañana se posa sigilosa entre el verde de los arboles que son mayoría, mientras que unos rayos de sol empiezan a entreverse en un arbol seco que parece la palma de una mano volteada hacia arriba.
Las pisadas de los trotadores lanzan ruidos de hojas.
Un grillo suelta intermitente sus agudos de viento y luego se oye otro y otro más allá hasta que en un coro eterno esos agudos de grillos se hacen uno y diluyen en su propia realidad de eco.
Doy pasos lentos pero sin pausa, mirando los árboles a medio morir y me pregunto qué fuerzas de la naturaleza hace posible la supervivencia de un árbol frondoso de verdes, al lado de otro moribundo. Será que la tierra tiene predilección por algunos en perjuicio de otros.
Una manada de pájaros pasa rosando por encima de mi cabeza en medio de un estruendo de cánticos atonados. Pareciera como si se hubieran levantado tarde y ahora fueran corriendo, o mejor dicho volando, al encuentro del sol.
Dos perros siguen a su dueño que corre. Jadeando, y con la boca entreabierta, lo siguen muy cerca y de vez en cuando se revolcan en la tierra y echan a correr en medio de un concierto de hojas.
Una guacamaya estruendosa vuela de un árbol a otro. El vecindario termina de despertar.
El árbol verde, el árbol moribundo, el canto del grillo, el ruido de las ojas, el canto de los pájaros, dos perros jadeantes, una guacamaya. Colores rojos, amarillos…
Me pregunto en medio de estas voces que despiertan, qué hace el hombre dormido aún cuando este día le ha sido dado con toda su plenitud?
El día que el hombre despierte a tiempo y pueda adentrarse en las maravillas de la naturaleza, escuchará sus voces disímiles y habrá recuperado para siempe su estado de conciencia.
Yo
Estoy en una edad en que el adulto se acercó a mí y al joven que llegó a ser, abrumado, se fue a la carrera sin que me diera cuenta.
II
Sentado aquí, en este parque se convierte en madera eterna en un solo asiento, deténgase un momento en que el flujo de agua hacia el arroyo de invitarles a compartir conmigo la inmensidad del sol.
III
Las cosas no son lo que son, pero queremos que sean. Una piedra de borde de la carretera, por ejemplo, es un sólido, pero también podría ser la última fortaleza de descanso para un ser humano agotado. Una ducha puede ser una tormenta, una ducha, pero también podría ser que las lágrimas del sol.
IV
Usted ausencia es una prueba palpable de la distancia.
V
Este azul que estoy viendo es la misma que hay con usted y le recuerda de mis ausencias.
VI
¿Podría ser una mujer esperándome, pero yo prefiero que seas mejor momento solo nos volvamos a encontrar.
VII
No espere más, siento el momento en que son un nuevo
VIII
Estoy viendo el sol esparcidos por todas partes, sin fuerzas, jadeando, dando renunció al canto de los pájaros y la promesa de la luna.
IX
La vida no es así, los hombres pasan interminables insensible a la prueba de vida atractivo.
X
La bocina de coche es un canto de los pájaros degradación grotesca
XI
Un suelo que fluye por debajo de la hierba exuberante y una cojera árbol lidiando con una hormiga tiene que poseer.
XII
La fuerza de la hormiga es la incertidumbre de la última hora.
XIII
Una mujer camina hacia atrás, para cumplir con el oro que se ha extendido en la mayor parte de la tarde.
XIV
El canto de los pájaros es el umbral del sueño.
XV
Mi regalo a distancia en este momento estoy pensando, podría ser a la vez una lágrima tuya que querían ser un río y ven a mí y llévame contigo y volver a ser no sólo gota lacrimógenos, pero el sudor de nuestros cuerpos juntos .
XVI
Uhh!, Belice, aeropuerto, avión, azul, a veces blanco móvil, ráfagas de viento del norte, El Salvador, Costa Rica, el norte del sur, La Guaira … ¿y tú?.
XVII
Un pájaro, una sangre coquito Walker, una sola hormiga, apresurado, un ruido grillo incansable, un perro enfermo de un buen tratamiento, y una pintura de los dioses que se derrama rojo lejos en las nubes.
XVIII
Yo, en medio de la vida y sus recuerdos.
XIX
Un infinito calle, y un hombre, y una bicicleta correr de la noche jadeando.
XX
Yo no corro, yo prefiero seguir aquí sentado bajo el árbol, preguntando cómo dormían la noche del viernes a su paso por el rosetón y te vi desnuda y decidió tomar un poco de su piel y tráemelo ahora se hace brisa acariciar mi rostro y la forma en que este.
XXI
La brisa me trae olor a lluvia por la tarde. Me pregunto cuántas gotas estará aquí conmigo?
XXII
Eso opuesto estrella, Medio Cielo, es la promesa de una luciérnaga.
XXIII
Me pregunto quién sabe de dónde salió ese pedacito de sol ya no brilla?
XXIV
Otra pregunta: ¿quién va al Sol?
XXV
Otro es el Sol tiene despertador?
XXVI
Ahora: allí día y noche, el discurso único de las almas.
XXVII
Hay días y noches, sino un momento para apreciar lo infinito.
XXVIII
En esta parte del momento, recibí un mensaje de texto de que lo que nos hace una sola alma, y ya que no son sólo dos también el tiempo y el espacio.
XXIX
Preguntas que debe hacer el pájaro habrá dado dom gárgaras? No mancha la noche coquito rojo? ¿Quién espera la hormiga? ¿Conoces a alguien que se levanta en la noche cuando cae?
XXX
Por cierto mi amor, ahora me doy cuenta de que la estrella era luciérnaga y se dirigió a toda prisa para iluminar el camino a la hormiga del programa.
XXXI
Bueno, he visto una nueva vida con ella y tú y mis perplejidades sin fin voy a la cama completa de este hermoso momento no habrá más!
Hay ocasiones en que nos quedamos cabizbajos y pensantes…qué sentido tiene todo esto que hago ahora y en qué manera me hará un mejor ser humano y sobre todo cómo contribuirá a hacer el bien a los demás?
Realmente vale la pena pensar en los demás o concentarme en mis propias desventuras? …cuál el sentido de la vida: alegría, temor, pasión, amor…amistad?
Sandor Marai, nos pregunta y se pregunta, desde lo máss profundo de sus perplejidades:
“Crees tú también que el sentido de la vida no es otro que la pasión, que un día colma nuestro corazón, nuestra alma y nuestro cuerpo, y que después arde para siempre, hasta la muerte, pase lo que pase?…Y que si hemos vivido esa pasión quizás no hayamos vivido en vano? Que así de profunda, así de malvada, así de grandiosa, así de inhumana es una pasión? Y que quizás no se concentre en una persona en concreto, sino en el deseo mismo?
Pues yo no lo se, respondo, sólo atinaría a decir que esta mañana me levanté y olía a lluvía. No se por qué me pregunté enseguida cuánto de mí se habrá quedado en tantos abrazos inolvidables.
Cuantás personas de las que nos rodean, incluso familiares, son nuestros verdaderos amigos y están prestas a salir en nuestra ayuda sin pedir nada a cambio ? acaso la amistad se construye por cansancio, por constancia, por desprendimiento, por lealtad?, qué hace que una persona que puede no ser de la familia termina llorando con nosotros y después de compartir ratos de dolor o de alegría, se ofrece a si no más, de pura entrega, sin que detrás esté esperando ninguna recompensa.
Qué hace en suma que un amigo lo sea, sin condiciones ?
Sandor Marai, en su celebrada obra El Último Encuentro, se plantea el tema de la amistad y termina enseñandonos:
“…que la amistad es un servicio. Al igual que el enamorado, el amigo no espera ninguna recompensa por sus sentimientos. No espera ningún galardón, no idealiza a la persona que ha escogido como amiga, ya que conoce sus defectos y la acepta así, con todas sus consecuencias.
“Esto sería el ideal. Ahora hace falta saber si vale la pena vivir, si vale pena ser hombre sin un ideal así.
” Y si un amigo nuestro se equivoca, si resulta que no es un amigo de verdad, podemos echarle la culpa por eso, por su carácter, por sus debilidades?
“Qué valor tiene una amistad si sólo amamos en la otra persona sus virtudes, su fidelidad, su firmeza? Qué valor tiene cualquier amor que busca una recompensa? No sería obligatorio aceptar al amigo desleal de la misma manera que aceptamos al abnegado y fiel? No sería justamente la abnegación la verdadera esencia de cada relación humana, una abnegación que no pretende nada, que no espera nada del otro?
Yo no lo se -le respondería a Marai- pero lo que si se es que un buen amigo es el apoyo perfecto para dormir cada noche con un poco menos de peso y con la sensación placentera de que no estamos solos en este mundo.
Quien no ha vivido en carne propia el debate de genero de si el hombre o la mujer los prefieren inteligentes, divertidos, con buen humor, o por el contrario con un físico de Mister o Mis Universo, segun los casos, aunque las neuronas no sea precisamente lo que más abunde.
La seducción es una cuestión instintiva, y a la hora de buscar pareja todas las armas son bienvenidas, sobre todo aquellas que aseguren que daremos en el blanco.
En la batalla del placer, la inteligencia parace que tiene las de ganar.
Sebastiá Serrano, en su muy recomendable trabajo sobre El Institinto de Seducción, dice que aquellos o aquellas que nos disparan los mecanismos de producción de placer nos atraen, y encontramos cautivadoras aquellas cosas hechas por personas con encanto. Por eso nos atrae el arte, la literatura, la música, las nuevas tecnologías o el diseño, o por eso nos atren de manera especial las personas creativas.
!Pobre los cabezas huecas -diremos nosotros.!
La poeta Argentina Alejandra Pizarnik, luchó durante sus treinta y seis años de vida con la disyuntiva de si vivir o dejar de hacerlo.
La locura y la muerte, el miedo y el deseo.
Dice en sus Diarios:
“Tengo miedo de volverme loca. Miedo y deseos.Pienso que uno de los motivos por los que persisto viviendo con mis familiares es este famoso temor.
“Si bien ellos no me dan amparo ni afecto ni nada sino una cortesía lamentable y una benevolencia forzada, creo que me ayudarían -casi digo me ayudarán- cuando llegue, quiero decir si me llegara a sobrevenir un ataque o cualquier cosa por el estilo.
“Yo, nada menos que yo, quiero escribir libros, ensayos, novelas, y etc.,yo que no se decir más que yo…pero que lo siga diciendo durante mucho tiempo, Dios mío que lo siga diciendo y que no me enajene en la demencia, que no vaya adonde quiero ir desde que nací, que no me sumerja en el abismo amado, que no muera de este mundo que odio, que no cierre los ojos a lo que execro, que no deje de habitar en lo horrible, que no deje de convivir con la crueldad y la indiferencia, pero que no deje de sufrir y decir yo”
Tras permanecer cinco meses en un hospital psiquiatrico, Alejandra aprovechó un permiso para pasar el fin de semana en su casa y se quitó la vida con una sobredosis de seconal sódico. Tenía treinta y seis años de edad.

